AVENTURAS EN ASIA

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jueves, 7 de agosto de 2014

Contrastes en Bali: bichos y caprichos.

Hoy nos hemos despertado relativamente pronto con ganas de aprovechar el día, después de haber pasado un poco de tensión la noche anterior.

Momentos antes de ponernos a dormir, escuhamos diferentes ruidos de animales de los cuales se  deducimos que algunos eran de pájaros y otros de roedores!

Al despertarnos comprovamos que habian pequeños excrementos dentro de la habitación, con lo cual tomamos dos decisiones: recortar nuestra estancia de 4 noches a 2  y que esta noche dormiríamos los 3 en la cama grande con mosquitera.

Después de prepararnos para un nuevo día en Bali nos pusimos en contacto con nuestro amigo Jose de Asturias que vivía en la isla y quedamos con él para desayunar en un sitio de alimentos ecológicos, donde nos comimos unos bocadillos  con unos zumos naturales.

Una vez repusimos fuerzas, Jose nos llevó hasta un acantilado en Balangan donde pudimos divisar la costa sur de Bali: desde Uluwatu hasta Jimbaran.
 
Después de tomar algunas fotos y de conversar un poco, planificamos el día de la siguiente manera:

En primer lugar reservar en el Restaurante lounge Bar español "El Kabrón", para poder ver la puesta de sol y cenar más tarde allí.

En segundo lugar ir a Kuta a comprar antibióticos, souvenirs y reparar el móvil de Jesús o comprar uno nuevo.

Después de esto comer, ir al Kabrón  como os he dicho antes, donde nos reuniríamos con Jose.

Así que una vez nos organizamos, nos despedimos de Jose que se fue a hacer surf y nosotros pusimos dirección a Kuta para ir de compras.

Allí pudimos comprar todo lo que necesitábamos pero no pudimos reparar el móvil de Jesús.

De vuelta a Balangan para ir a comer tuvimos un pequeño percance.

Normalmente, íbamos Jesús y yo en una moto y Rubén en la otra.
Pues en el camino de vuelta, en un momento de despiste hablando con Jesús y  añadiendo mi pobre sentido de la orientación, nos equivocamos de dirección en un cruce y perdimos a Rubén.

Así que, después de redirigir correctamente nuestra ruta vimos una tienda de móviles y paramos a comprar uno para Jesús, el cual se estuvo 1 hora eligiendo su nuevo terminal.

A todo esto, Rubén que se había ido a la playa de Balangan, entró en el Sunset Bar que es el sitio que dijimos para ir a comer y nos esperó allí comiendo.

Cuando llegamos al Sunset Bar Rubén ya había acabado, así que se fue a esperarnos al bungalow y nosotros seguimos sus pasos y nos reunimos con él más tarde.

Habíamos quedado a las 16:30 con Jose en el Kabrón y ya era la hora, así que salimos a toda velocidad con las motos y nos plantamos allí en un momento.

Antes de seguir explicando este momento, quisiera hacer un inciso para describiros y explicaros que es el Kabrón.

El Kabrón es un restaurante español que tiene una zona para comer y la zona de la piscina.

El restaurante está ambientado con cuadros típicos españoles (como os podeis imaginar con toros y sevillanas pero también con un cuadro de castells!) y  se encuentra en lo alto de un acantilado con unas vistas espectaculares para disfrutar de la puesta de sol, escuchando música chillout rollo café del mar.

Por la noche tocan música en directo y también es española.

Todas las mesas y hamacas de la piscina estan orientadas al mar y la piscina es de tipo infinity, es decir que no tiene bordillo y da la sensación de que estas nadando sobre el acantilado.

La carta, por supuesto, también es de comida española y los precios son europeos, es decir, excesivamente caro para estar allí pero como cualquier cena buena si estuviésemos aquí (nos gastanos 35 euros).

Cuando llegamos nos pedimos unos gintonics, unas anchoas del Cantábrico con pan con tomate y un gazpacho.

Mientras lo preparaban, estuvimos disfrutando en la piscina de la puesta de sol y nos hicimos unas cuantas fotos.

Algo más tarde llegó Jose con el que compartimos una charla muy interesante sobre su trabajo y su forma de vida.

Acto seguido, cenamos una paella con una sangría y nos despedimos de Jose para ir a descansar a la casa de los bichos.

Al llegar, el contraste del lujo del día con nuestro bungalow fue brutal y para colmo se nos estropeó el aire acondicionado.

Aquella noche dormimos los 3 en la cama grande encorsetados dentro de la mosquitera como si de sardinas en lata se tratara.

Eso sí el capricho de las vacaciones ya nos lo quitaba nadie y aun faltaban muchos más. 

Al día siguiente dejáríamos Balangan para instalarnos en la glamourosa Seminyak, donde nos aguardaba nuestra  primera experiencia con el surf, el mejor hotel de las vacaciones y muchas cosas más!









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